Cómo sacar el mejor provecho a tu tarjeta gráfica reproduciendo series y películas

Actualmente muchos somos los que vemos películas o series en el ordenador, incluso hay un gran número de usuarios que tiene el equipo conectado a la televisión, o que usa un HTPC para reproducir todos los contenidos multimedia en el salón. Sin embargo, realmente muy pocos usuarios sacan provecho de su tarjeta gráfica a la hora de reproducir vídeo.

No se trata sólo de la calidad de imagen, sino de un conjunto de cosas como el color, el contraste, la nitidez o simplemente el hecho de no saturar la CPU del equipo. Para ello, vamos a usar dos programas de vídeo, que en mi humilde opinión, son los dos más recomendables.

Para mi la configuración ideal son ambos. Por una parte, con Media Player Classic es muy fácil activar la aceleración, mientras que en KMPlayer viene desactivada por defecto y lo podemos usar como reproductor alternativo. ¿Y VLC? Bueno, VLC tiene una fama muy merecida porque durante muchos años permitía ver todo tipo de formatos sin ningún codec de vídeo adicional, pero hoy en día me parece un dinosaurio, con una interfaz nada amigable y pocas opciones de configuración.

KMPlayer lo instalaremos, y lo dejaremos tal y como viene. Por defecto tira de procesador, y tiene tres perfiles de calidad (que podéis ver con el botón derecho durante la reproducción) según sea de potente vuestro procesador. De esta forma, cuando un vídeo nos de problemas acelerado o por cualquier cosa no se vea como queremos, será tan sencillo como abrirlo con KMPLayer y todo perfecto, como si no hubiésemos tocado nada. El reproductor lleva sus codecs originales y no necesita de nada adicional.

Antes de seguir adelante, ¿qué es DXVA?. Se trata de una API de Microsoft aplicada a Windows Vista, Windows 7 y Xbox 360, que permite usar los pipelines (usados para rasterizar la imagen) para aplicar varias funciones nativas a la reproducción de vídeo.

Media Player Classic por defecto tiene la aceleración activada, y podemos comprobarlo porque cuando lo pongamos en movimiento, abajo a la izquierda pondrá DXVA. Pues bien, en estos momentos ya está usando la gráfica, así que ahora vamos a realizar dos acciones: configuración de MPC y configuración de los drivers de nuestra tarjeta.

A continuación vais a ver muchas capturas comparativas, pero como siempre también dependerá de vuestro monitor como las veáis. Yo voy a intentar hacer una guía optativa, pero como siempre lo mejor es que cada uno vaya experimentando y probando los ajustes hasta que encuentre los más adecuados.

Configuración MPC

Una vez estemos en el programa, procederemos a pulsar botón derecho, shaders y combinar. Nos saldrá un pequeño menú, y tendremos que dejar la configuración tal que así:

Es decir, dejaremos activados deinterlace (blend) y sharpen complex 2  y en ese orden. Por otra parte, tenemos el filtro 16-235 -> 0-255, que hace los colores más intensos pero pierde niveles. Vamos a ver todo esto a continuación más detallado, porque en el siguiente paso veremos que tampoco es definitivo. Si pulsáis “Control + P” activaréis y desactivareis los filtros que acabáis de poner, para poder observar las diferencias.

Configuración de drivers

Tanto AMD Radeon como Nvidia disponen de opciones en sus paneles de control para optimizar la reproducción de vídeo y hacer uso de sus funciones avanzadas. Si disponéis de una tarjeta Radeon HD, os recomiendo ir al panel de control avanzado, y en opciones de vídeo, realizar la siguiente configuración:

  • Basic video color: Lo dejamos como está, desactivado
  • Color vibrance: 40
  • Flesh tone correction: 50
  • Video gamma: desactivado
  • Brighter whites: activado
  • Dynamic range: desactivado
  • Use automatic deinterlacing: Lo dejamos en automático (esto lo explicaremos más a fondo a continuación)
  • Pulldown detection: activado
  • Edge-enhacement: 10
  • De-noise: 64
  • Mosquito Noise Reduction: 50
  • De-blocking: 50
  • Enable dynamic contrast: activado
  • Enforce Smooth Video Playback: activado
  • Apply current video settings to Internet video: activado

Por último, hay una opción denominada “Demo mode”, que partirá el vídeo por la mitad aplicando la configuración en un lado y en el otro no, para que así podamos observar las diferencias. Respecto al “deinterlacing”, se trata de convertir las fuentes entrelazadas (por ejemplo, una captura de televisión) a progresivo. Por fortuna, hoy en día lo normal es que todos los contenidos sean progresivos, pero si no lo fuesen, el mejor desentrelazado es el “Vector adaptative”. Si un vídeo es progresivo y le aplicamos este filtro, empeoraremos su calidad.

En la imagen podéis ver como el VA (vector adaptative) consigue mejores resultados que cualquier otro método. Respecto a tarjetas gráficas Nvidia, por desgracia no ofrecen unas opciones tan amplias, pero sí que podemos seleccionar que el vídeo lo configure ella y no la aplicación desde sus opciones avanzadas.

¿Qué ventajas me ofrece usar DXVA?

Todo esto no es un mero capricho ni simplemente una mejora visual, se trata de que con CPU’s más modestas podemos conseguir reproducir vídeo a 1080P sin problemas, o simplemente ver una película mientras otros procesos se ejecutan en segundo plano.

Lo que veis en la imagen es el consumo de un procesador reproduciendo una película a 1080P 3D. Mientras que con aceleración gráfica apenas consume un 10% de a CPU, sin ella sube hasta casi un 90%, dejando el equipo imposibilitado  para otras tareas.

¿Y en cuánto a la calidad de imagen? Pues también, evidentemente, hay mejoras. Tanto AMD Ati como Nvidia se esfuerzan en demostrarnos cuánto mejoran los vídeos con sus gráficas. Si bien se trata de imágenes promocionales, nos hacemos una idea (Pinchad en ella para verla en grande).

La hora de la verdad: las pruebas

Como siempre se suele decir, una imagen vale más que mil palabras, así que me he decidido a tomar capturas de algunos vídeos para enseñaros las diferencias en entornos reales. Vayamos paso por paso.

En la imagen podéis ver a la izquierda la imagen como era la del vídeo original y a la derecha con los shaders activados (Control + P) . Como veis quizás añade dientes de sierra, pero es más nítida, más colorida, etcétera.

En las imágenes a la izquierda podéis ver el filtro 255 desactivado y a la derecha activado. Como veis, realza los colores pero a cambio pierde algunas tonalidades. Para el anime sin lugar a dudas es ideal, pero para una película perdemos una cantidad de detalles notables, algo que no interesa en ningún caso. Ahora vamos a pasar a las mejoras en la configuración de drivers de la gráfica

A la izquierda podéis ver la imagen con los shaders activados (pero sin 255), mientras que a la derecha, además de tenerlos activos, entra en juego la gráfica. Como podemos ver, el contraste es notablemente mejor y también aumenta la nitidez, pero con ello los dientes de sierra.

A la hora de una imagen de una película en situaciones algo oscuras, como podéis ver, apenas se aprecia la diferencia, y mucho menos en movimiento. Pasemos a la última imagen.

A la izquierda la imagen original, en el medio con los shaders activados (sin 255) y a la derecha con los drivers de la gráfica modificados. Como podéis ver, ante un contenido de calidad en alta definición, la diferencia de nitidez es imperceptible, pero sí que se nota el aumento ligero de contraste en la tercera imagen.

Conclusiones

Como se suele decir, nunca llueve a gusto de todos, y menos en algo tan subjetivo como los colores óptimos de un vídeo. Personalmente, prefiero la combinación de una imagen fiel a la original pero con colores vivos, no con una capa blanquecina como ocurre con muchos contenidos. Por ello, mi recomendación personal es que los shaders los activéis casi siempre salvo para contenidos en 1080P y alto bitrate que no necesitan de filtro alguno, mientras que en los drivers de la gráfica sólo activaría la mejora de color, que es lo que realmente se nota.

Si vosotros encontráis una configuración mejor o más a vuestro gusto, no dudéis en compartirla.