La violencia en los videojuegos y su intento de intelectualización

La violencia en los videojuegos es un tema demasiado manido ya, un tema que no deberíamos ni estar discutiendo, sin embargo hay una serie de personas que se empeñan en sacarlo a la luz cada día, unos con ánimo de criticar al sector y otros con el simple objetivo de demostrar que sus mentes son más adultas y maduras. Pero creo que ambos están muy equivocados.

Los videojuegos mucho han evolucionado en los pocos años de vida que tiene esta industria, y es que hemos pasado por muchas fases, desde el caso omiso total en medios de comunicación a la alabanza pública pasando por la dura crítica. Primero fue desconocimiento, luego sensacionalismo y ahora simplemente es puro interés, pues las distribuidoras de videojuegos no se dejan poco dinero cada año en campañas de publicidad televisiva para nada.

Muchos años se ha pedido que el videojuego estuviese más considerado en nuestra sociedad, y al mismo tiempo muchos usuarios y creadores han esgrimido argumentos a favor haciendo comparaciones con el cine, intentando hacer ver que el videojuego ofrece, en muchas ocasiones, mejores historias que Hollywood, o simplemente, que los gráficos son tan reales que es como estar metidos en una película. Sin embargo algunos no parecen darse cuenta de que así no vamos a llegar a nada. Tenemos una industria que mueve más dinero que el cine y la música juntos, ¿por qué estamos siempre comparando? ¡Defendamos nuestro sector y su identidad propia! ¡Basta de absurdas comparaciones! Los videojuegos se inspirarán en muchas obras artísticas para realizarse, al igual que lo hacen el cine o la música, pero no por ello se pasan el día comparándose. ¿Os imagináis que para defender una película alguien dice que su imagen es mejor que un cuadro o su historia mejor que la de un libro? ¡No tendría ni pies ni cabeza! Y no porque sea mejor o peor, sino porque simplemente no viene a cuento una comparación constante. Si lo mejor que podemos decir de un videojuego es que se parece a una película, mejor nos dedicamos a otra cosa.

Volvamos a los orígenes. ¿Alguien recuerda los primeros videojuegos? Tenían un núcleo principal, el entretenimiento y la diversión, lo demás ha ido viniendo con los años. ¿Por qué Modern Warfare 3 ha vendido una millonada de unidades? Porque su núcleo sigue siendo el mismo, te lo pasas teta jugando, el resto no es más que un envoltorio que se olvida a los pocos minutos. ¿Entretiene una película sin guión? Probablemente pocas, diría que ninguna, pero no quiero arriesgarme. ¿Entretiene un videojuego sin guión? Evidentemente, el ejemplo más claro y sencillo es Tetris. Ya, como estamos viendo, tenemos unas diferencias de base con otros sectores, y estas diferencias han ido moderándose con el paso del tiempo, pero no podemos olvidar nunca el núcleo.

Pasemos a un ejemplo más radical, Heavy Rain. ¿Se parece Heavy Rain a un filme? Sí, en el blanco de los ojos. Cuando te sientas en una butaca delante de una pantalla, vas a ver una historia que unos señores han escrito para ti, mientras que cuando coges el Dual Shock y quieres desvelar quién es el asesino del origami, los guionistas han creado un sinfín de posibilidades las cuáles vas a protagonizar, y tú mismo vas a elegir tu camino para llegar al final y descubrir la historia que otros han preparado, pero cuyo camino tú te has ganado. ¿Qué personajes viven o mueren? Eso, depende de ti. ¿A qué os recuerda esto? Personalmente, creo que se parece mucho más a los libros de “Escoge tu propia aventura” que a una película.

Hablando de libros, ¿recordáis Hotel Dusk? Muchos decían que su mejor cualidad era contar una novela como si fuese un libro (y así nos lo intentó vender Nintendo en los espacios publicitarios). ¡No! ¡Error! ¡Infamia! Lo mejor de Hotel Dusk es que es una aventura, que podrá gustarte más o menos, pero cuenta con un guión interesante y un desarrollo muy pocas veces antes visto en un juego. ¡Es un producto único! ¡Un juego único! Pero nunca un libro, porque entonces volvemos a caer en el error de la comparativa, y no es ni mejor ni peor, pero hay que asumir que son cosas muy diferentes.

¿Y por qué toda esta parrafada? Sencillo, para dejar en evidencia que los videojuegos, arte o no, han tomado su propio camino, y hemos de tener la mente abierta con lo que los creadores nos ofrecen, en lugar de tirar la comparativa fácil. Por un lado tenemos a los que critican cualquier tipo de violencia, esgrimiendo argumentos como que es malo para los niños. A este tipo de personas no les voy a rebatir nada, porque no tiene sentido. Los juegos tienen un regulador de edad al igual que otros productos de entretenimiento, y si un niño tiene acceso a un GTA de la misma forma lo podría tener a una película gore sin ir más lejos. Este es un tema muy frecuente y que no merece la pena seguir tratando.

Sin embargo, me llama poderosamente la atención que cada día son más los propios jugadores, algunos de ellos claro, los que intentan intelectualizar todo lo que ocurre en nuestras pantallas, incluyendo la violencia que en ellas se desarrolla. No paro de escuchar voces diciendo que la violencia sí, pero no la gratuita, sólo si está justificada, sólo si es moralmente correcto, sólo si el personaje se ve obligado a ello en contra de su propia voluntad. ¿Estamos locos? ¿Es que acaso necesitamos justificación alguna para que las piezas de Tetris caigan? ¿Es que la necesitamos para que Mario coma setas, aplaste enemigos y mate a tortugas gigantes para salvar a su princesa? Pues de la misma forma tampoco la necesitamos para entrar en un aeropuerto y masacrar a cientos de civiles.

También podemos leer artículos donde se dice que los videojuegos han evolucionado, que ya no estamos ante DooM, sino ante un simulador bélico donde se nos intenta demostrar la crudeza de la guerra. ¿En serio esa es la conclusión que algunos sacan de Modern Warfare o de Battlefield? Pues creo que están muy errados. Son productos de entretenimiento que buscan impresionar al jugador y para ello usan las imágenes más espectaculares posibles, pero ni de lejos creo que intenten dejar un mensaje al usuario.

No es un libro ni una película, es simplemente un videojuego, y como tal, no necesita ningún justificante para ofrecer diversión al jugador. No nos encontramos ante un filme que pretenda dejar una moralina (aunque ya me diréis que justificaciones necesitaba cualquier actor de los Spaghetti western para ponerse a pegar tiros, ¿o acaso mirar mal a alguien en una taberna ya es una justificación para todos estos gafapastas?), ni ante un libro infantil que tenga que dejar un poso a un niño, sino ante un simple producto de entretenimiento.

Otra cosa bien diferente son los videojuegos educativos, que los hay, y están pensados con el objetivo de desarrollar a los más pequeños o de intentar inculcarles ciertas ideas de una forma más divertida, pero son productos bien diferenciados y que nada tienen que ver con la industria en general.

Jamás nos preocupamos de que Doom, Quake, Unreal Tournament o Counter-Strike usasen violencia gratuita, ¿por qué ahora de repente sí? ¿Nos hemos vuelto gafapastas o simplemente gilipollas? Yo creo que más bien lo segundo, porque por muchos que algunos intenten disfrazarse con sus gafas de pasta, no dejan de ser simples jugadores con aires intelectualoides. Y ya se sabe, aunque la mona se vista de seda..