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Creatividad, S.A., abre tu mente para trabajar mejor

He de reconocer que lo que más me ha costado de esta entrada ha sido escribir el título, porque por más vueltas que le daba no conseguía dar con uno acertado. Tampoco creo que lo haya hecho ahora, así que si piensas, a priori, que no te interesa demasiado, intenta seguir leyendo algunas líneas más para ver si cambias de parecer.

Hace un par de meses un buen amigo me recomendó Creatividad, S.A., un libro escrito por Ed Catmull, el fundador y presidente de Pixar Animation. El propósito general del libro no me resultaba demasiado atractivo antes de comenzar su lectura, pero algunas buenas críticas en Amazon me convencieron de hacerme con él y darle una oportunidad. Y vaya si ha merecido la pena.

El subtítulo del libro para mi no es demasiado acertado, porque las enseñanzas (o más bien, las conclusiones) del libro son fácilmente extrapolables a numerosas profesiones, incluso a muchos ámbitos cotidianos de la vida.

El libro, especialmente en la primera mitad del mismo, se centra más en la pasión, y como Ed fue encauzando sus pasiones en su vida laboral para acabar formando Pixar y como fueron los primeros años de la compañía. Es entretenido, es ameno y hará las delicias de los fans. Pero el contenido de verdad empieza después, cuando poco a poco va enumerando las decisiones tomadas en el camino hacia el éxito.

Aquí lo interesante no es saber que decisiones se tomaron (como podrían contarte en un libro biográfico), sino analizar los mecanismos de decisión y ver como podemos llevarlos a nuestro entorno. Y tiene para todos, desde directivos hasta el empleado recién llegado.

Por ejemplo, gran parte del éxito gira entorno a lo que ellos llaman “Brain Trust”. Cuando estás en medio de un proceso creativo, es posible que se produzcan bloqueos o que empieces a ir por un camino pero no te des cuenta de que estás totalmente errado. Y proceso creativo es crear una película, pero también es una novela, un programa informático, una investigación científica o hasta la introducción de datos en un excel. Cada uno ha de ver como puede adaptar estas lecciones a su vida personal y profesional.

Ed cuenta como en su cabeza tenía la idea de compartir el proceso de producción de películas con algunos miembros del estudio ajenos al proyecto, para poder evaluar los puntos fuertes y potenciarlos y los puntos negativos para corregirlos. Al principio habilitó una sala de reuniones con una mesa bonita y muchas sillas. Sin embargo, muchos de los asistentes estaban de pie, y la comunicación no era fluida, además de que se creaban escalafones de poder innecesarios. Pixar hace películas para el gran público, y por lo tanto la opinión de un directivo, la de un director y la del empleado recién llegado debían ser escuchadas con la misma atención.

Al final decidieron quitar la mesa, que todo el mundo estuviese mezclado, y de esta forma se creaba un ambiente donde todos sentían que su opinión era tenida en cuenta igualmente. No se trataba de tener razón, ni de discusiones, sino simplemente de exponer opiniones sobre la marcha de la creación. Opiniones honestas, sin nada más. De esta forma, el “Brain Trust” se convirtió en la herramienta más valiosa del estudio en la producción de todas sus películas, ya que era capaz de detectar fallos en todas las fases de la producción.

Esta herramienta probablemente en la vida personal no tenga demasiada utilidad (o al menos a mi no se me ocurre en estos momentos), pero en prácticamente cualquier ámbito laboral lo va a tener. Por ejemplo, en el libro nos cuentan como esto se adaptó posteriormente a Disney Animation cuando se produjo la fusión, pero no de la misma forma, sino adaptándolo a su entorno laboral y a la filosofía de trabajo.

Como dije antes, también se analizan algunos casos de asuntos personales, por ejemplo, opiniones contaminadas por el entorno. Ed cuenta como en un viaje de placer con su esposa y otra pareja en autocaravana, tuvieron la desgracia de pinchar una rueda. Sin embargo, en lugar de detenerse a revisarlo, la otra pareja discutió durante kilómetros si habían pinchado o no la rueda y de quien era la responsabilidad, ocasionando un notable daño a la llanta de la rueda. ¿Por qué? Porque un contexto de enfrentamiento y discusión continua estaba marcando sus opiniones, y ambos querían tener razón y ganar, en lugar de hacer lo obvio: parar, ver si la rueda estaba pinchada y dejar totalmente de lado la responsabilidad, ya que se trata de un accidente.

Esto demuestra como un contexto negativo puede arruinar por completo cualquier situación, tanto en la vida personal como en la profesional, y más adelante se incide en ello como con el cambio de mentalidad en Disney Animation se consiguieron resultados increíbles con exactamente el mismo equipo de profesionales que había anteriormente.

La última parte del libro gira entorno a Steve Jobs, y es particularmente interesante porque no trata de él, sino más bien de como tratar con personas como él y como hacer funcionar mecánicas de trabajo en grupo con personas tan magnéticas y egocéntricas al mismo tiempo. Luces y sombras, y como hacerlo funcionar. ¿Quién no ha tenido un compañero de clase o de trabajo brillante pero ególatra al mismo tiempo?

¿Es un libro biográfico? En parte. ¿Es un libro de productividad? En parte. ¿Es un libro de autoayuda? En el sentido más estricto de la palabra, sí, pero nada tiene que ver con textos cargados de mensajes positivos pero totalmente vacíos de fundamento. Aquí, mediante una serie de ejemplos reales, se nos da la posibilidad de analizar ciertos mecanismos que nos pueden llevar a tener un contexto laboral y personal más saludable, pero la felicidad ya depende de uno mismo y no es para nada un tema tratado en todo el texto. El libro no da recetas, sino mecanismos para que cada uno encuentre sus propias recetas.

Si bien es cierto que parece una obra casi imprescindible para cualquier trabajador con personas a su cargo (aunque seas el último mono de una empresa y tengas dos becarios en tu equipo), resulta ciertamente entretenida para todo tipo de lectores, y cualquiera puede sacar conclusiones válidas para todos los ámbitos de la vida. Más que recomendable.